Deinde Introito Celebrans signans se signo crucis incipit Introitum: quo finito, junctis manibus, alternatim cum Ministris dicit:
Luego del Introito el celebrante, signándose con la señal de la cruz, comienza el Introito; terminado éste, con las manos juntas, dice alternadamente con los ministros:
℣. Kýrie, eléison.
℣. Señor, ten piedad.
℟. Kýrie, eléison.
℟. Señor, ten piedad.
℣. Kýrie, eléison.
℣. Señor, ten piedad.
℟. Christe, eléison.
℟. Cristo, ten piedad.
℣. Christe, eléison.
℣. Cristo, ten piedad.
℟. Christe, eléison.
℟. Cristo, ten piedad.
℣. Kýrie, eléison.
℣. Señor, ten piedad.
℟. Kýrie, eléison.
℟. Señor, ten piedad.
℣. Kýrie, eléison.
℣. Señor, ten piedad.
Postea in medio Altaris extendens et jungens manus, caputque aliquantulum inclinans, dicit, si dicendum est: Glória in excélsis Deo et prosequitur junctis manibus. Cum dicit Adorámus te, Grátias ágimus tibi, et Jesu Christe et Súscipe deprecatiónem, inclinat caput; et in fine, dicens Cum Sancto Spíritu, signat se a fronte ad pectus.
Después, en medio del altar, extendiendo y juntando las manos e inclinando un poco la cabeza, dice, si corresponde: Gloria a Dios en las alturas, y prosigue con las manos juntas. Al decir Te adoramos, Te damos gracias, Jesucristo y Recibe nuestra súplica, inclina la cabeza; y al final, al decir Con el Espíritu Santo, se signa desde la frente hasta el pecho.
Glória in excélsis Deo. Et in terra pax homínibus bonæ voluntátis. Laudámus te. Benedícimus te. Adorámus te. Glorificámus te. Grátias ágimus tibi propter magnam glóriam tuam. Dómine Deus, Rex cæléstis, Deus Pater omnípotens. Dómine Fili unigénite, Jesu Christe. Dómine Deus, Agnus Dei, Fílius Patris. Qui tollis peccáta mundi, miserére nobis. Qui tollis peccáta mundi, súscipe deprecatiónem nostram. Qui sedes ad déxteram Patris, miserére nobis. Quóniam tu solus Sanctus. Tu solus Dóminus. Tu solus Altíssimus, Jesu Christe. ✠ Cum Sancto Spíritu, in glória Dei Patris. Amen.
Gloria a Dios en las alturas. Y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. Te alabamos. Te bendecimos. Te adoramos. Te glorificamos. Te damos gracias por tu gran gloria. Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre omnipotente. Señor Hijo unigénito, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre. Tú que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros. Tú que quitas los pecados del mundo, recibe nuestra súplica. Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros. Porque Tú solo eres Santo. Tú solo Señor. Tú solo Altísimo, Jesucristo. ✠ Con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Deinde osculatur Altare in medio, et versus ad populum dicit:
Dóminus vobíscum.
Postea dicit: Orémus,
et Orationes, ut ordo Officii postulat.
Después besa el altar en medio y, vuelto hacia el pueblo, dice:
El Señor esté con vosotros.
Luego dice: Oremos,
y las oraciones que exige el orden del Oficio.
Sequitur Epistola, Graduale, Tractus vel Allelúja cum Versu, aut Sequentia, prout Tempus aut qualitas Missæ postulat.
Sigue la Epístola, el Gradual, el Tracto o el Aleluya con su versículo, o la Secuencia, según lo exijan el tiempo o la clase de Misa.
His finitis, si est Missa sollemnis, Diaconus deponit librum Evangeliorum super medium Altaris, et Celebrans benedicit incensum, ut supra: deinde Diaconus genuflexus ante Altare, manibus junctis, dicit:
Terminadas estas cosas, si es Misa solemne, el diácono deposita el libro de los Evangelios sobre el centro del altar, y el celebrante bendice el incienso, como arriba; después el diácono, arrodillado ante el altar y con las manos juntas, dice:
Munda cor meum ac lábia mea, omnípotens Deus, qui lábia Isaíæ Prophétæ cálculo mundásti igníto: ita me tua grata miseratióne dignáre mundáre, ut sanctum Evangélium tuum digne váleam nuntiáre. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.
Limpia mi corazón y mis labios, Dios omnipotente, que limpiaste los labios del profeta Isaías con una piedra encendida: dígnate, por tu benigna misericordia, limpiarme de tal manera que pueda anunciar dignamente tu santo Evangelio. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Postea accipit librum de Altari, et rursus genuflexus petit benedictionem a Sacerdote, dicens: Jube, domne, benedicere.
Después toma el libro del altar y, arrodillado nuevamente, pide la bendición al sacerdote, diciendo: Dígnate, padre, bendecirme.
Dóminus sit in corde tuo et in lábiis tuis: ut digne et cpmpeténter annúnties Evangélium suum: In nómine Patris, et Fílii, ✠ et Spíritus Sancti. Amen.
El Señor esté en tu corazón y en tus labios, para que anuncies digna y competentemente su Evangelio. En el nombre del Padre, y del Hijo, ✠ y del Espíritu Santo. Amén.
Et, accepta benedictione, osculatur manum Celebrantis: et cum aliis Ministris, incenso et luminaribus accedens ad locum Evangelii, stans junctis manibus, dicit:
Y, recibida la bendición, besa la mano del celebrante; y con los demás ministros, acercándose con incienso y luminarias al lugar del Evangelio, de pie y con las manos juntas, dice:
℣.Dóminus vobíscum.
℣. El Señor esté con vosotros.
℟.Et cum spíritu tuo.
℟. Y con tu espíritu.
Et pronuntians: Sequéntia sancti Evangélii secúndum N., sive Inítium, pollice dexteræ manus signat librum in principio Evangelii, quod est lecturus, deinde seipsum in fronte, ore et pectore: et dum Ministri respondent Glória tibi, Dómine, incensat ter librum, postea prosequitur Evangelium junctis manibus. Quo finito, Subdiaconus defert librum Sacerdoti, qui osculatur Evangelium, dicens: Per evangelica dicta deleántur nostra delicta. Deinde Sacerdos incensatur a Diacono.
Y al pronunciar: Continuación del santo Evangelio según N., o bien Principio, con el pulgar de la mano derecha signa el libro al comienzo del Evangelio que ha de leer; después se signa a sí mismo en la frente, la boca y el pecho; y mientras los ministros responden Gloria a Ti, Señor, inciensa tres veces el libro. Después prosigue el Evangelio con las manos juntas. Terminado éste, el subdiácono lleva el libro al sacerdote, quien besa el Evangelio, diciendo: Por las palabras evangélicas sean borrados nuestros delitos. Después el sacerdote es incensado por el diácono.
Si vero Sacerdos sine Diacono et Subdiacono celebrat, de-lato libro ad aliud cornu Altaris, inclinatus in medio, junctis manibus dicit: Munda cor meum, ut supra, et Jube, Dómine, benedícere. Dóminus sit in corde meo et in lábiis meis: ut digne et competénter annúntiem Evangélium suum. Amen.
Pero si el sacerdote celebra sin diácono y subdiácono, trasladado el libro al otro lado del altar, inclinado en medio y con las manos juntas, dice: Limpia mi corazón, como arriba, y Dígnate, Señor, bendecirme. El Señor esté en mi corazón y en mis labios, para que anuncie digna y competentemente su Evangelio. Amén.
Munda cor meum, ut supra, et Jube, Dómine, benedícere. Dóminus sit in corde meo et in lábiis meis: ut digne et competénter annúntiem Evangélium suum. Amen.
Limpia mi corazón, como arriba, y Dígnate, Señor, bendecirme. El Señor esté en mi corazón y en mis labios, para que anuncie digna y competentemente su Evangelio. Amén.
Deinde, conversus ad librum, junctis manibus, dicit
Después, vuelto hacia el libro y con las manos juntas, dice:
℣.Dóminus vobíscum.
℣. El Señor esté con vosotros.
℟.Et cum spíritu tuo.
℟. Y con tu espíritu.
Et pronuntians: Inítium, sive Sequéntia sancti Evangélii, signat librum, et se in fronte, ore et pectore, et legit Evangelium, ut dictum est. Quo finito, respondet Minister: Laus tibi, Christe, et Sacerdos osculatur Evangelium, dicens: per evangelica dicta, ut supra.
Y al pronunciar: Principio o Continuación del santo Evangelio, signa el libro y se signa en la frente, la boca y el pecho, y lee el Evangelio, como se ha dicho. Terminado éste, responde el ministro: Alabanza a Ti, oh Cristo; y el sacerdote besa el Evangelio, diciendo: Por las palabras evangélicas, como arriba.
In Missis Defunctorum dicitur Munda cor meum, sed non petitur benedictio, non deferuntur luminaria, nec Celebrans osculatur librum
En las Misas de difuntos se dice Limpia mi corazón, pero no se pide la bendición, no se llevan luminarias ni el celebrante besa el libro.
Deinde ad medium Altaris extendens, elevans et jungens manus, dicit, si dicendum est, Credo in unum Deum, et prosequitur junctis manibus. Cum dicit Deum, caput Cruci inclinat: quod similiter facit, cum dicit Jesum Christum, et simul adorátur. Ad illa autem verba Et incarnátus est, genuflectit usque dum dicatur Et homo factus est. In fine ad Et vitam ventúri saéculi, signat se signo crucis a fronte ad pectus.
Después, en medio del altar, extendiendo, elevando y juntando las manos, dice, si corresponde, Creo en un solo Dios, y prosigue con las manos juntas. Al decir Dios, inclina la cabeza hacia la cruz; lo mismo hace al decir Jesucristo, y al mismo tiempo se adora. A las palabras Y se encarnó, se arrodilla hasta que se diga Y se hizo hombre. Al final, en Y la vida del siglo venidero, se signa con la señal de la cruz desde la frente hasta el pecho.
Credo in unum Deum. Patrem omnipoténtem, factórem cæli et terræ, visibílium ómnium et invisibílium. Et in unum Dóminum Jesum Christum, Fílium Dei unigénitum. Et ex Patre natum ante ómnia sǽcula. Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero. Génitum, non factum, consubstantiálem Patri: per quem ómnia facta sunt. Qui propter nos hómines, et propter nostram salútem descéndit de cælis. (Hic genuflectitur) Et incarnátus est de Spíritu Sancto ex María Círgine: et homo factus est. Crucifíxus étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus, et sepúltus est. Et resurréxit tértia die, secúndum Scriptúras. Et ascéndit in cælum: sedet ad déxteram Patris. Et íterum ventúrus est cum glória judicáre vivos, et mortúos: cujus regni non erit finis. Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem: qui ex Patre, Filióque procédit. Qui cum Patre, et Fílio simul adorátur et conglorificátur: qui locútus est per Prophétas. Et unam, sanctam, cathólicam et apostólicam Ecclésiam. Confíteor unum baptísma in remissiónem peccatórum. Et expécto resurrectiónem mortuórum.✠Et vitam ventúri sǽculi. Amen.
Creo en un solo Dios. Padre omnipotente, hacedor del cielo y de la tierra, de todas las cosas visibles e invisibles. Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios. Y nacido del Padre antes de todos los siglos. Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no hecho, consubstancial al Padre: por quien todas las cosas fueron hechas. Que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó de los cielos. (Aquí se hace genuflexión) Y se encarnó por obra del Espíritu Santo de María Virgen, y se hizo hombre. Fue crucificado también por nosotros; padeció bajo Poncio Pilato y fue sepultado. Y resucitó al tercer día, según las Escrituras. Y subió al cielo; está sentado a la derecha del Padre. Y de nuevo vendrá con gloria a juzgar a vivos y muertos; y su reino no tendrá fin. Y en el Espíritu Santo, Señor y vivificador, que procede del Padre y del Hijo. Que con el Padre y el Hijo juntamente es adorado y glorificado; que habló por los Profetas. Y en una Iglesia santa, católica y apostólica. Confieso un solo bautismo para la remisión de los pecados. Y espero la resurrección de los muertos. ✠ Y la vida del siglo venidero. Amén.